La variedad Tempranillo ocupa una superficie de cultivo de 31.046 hectáreas,
lo que supone un 61% de la D.O. Calificada Rioja, con un aumento progresivo
en los últimos años en detrimento de otras variedades. Se
considera autóctona de Rioja, y se reconoce internacionalmente
su origen español. Es muy segura en el cuajado, muy sensible a plagas y enfermedades, y poco
resistente a la sequía y a temperaturas altas. Produce un mosto
equilibrado en azúcar, color y acidez, aunque esta última
a veces es escasa. Posee un paladar franco, interesante en vino joven
y aterciopelado cuando envejece. Se considera variedad preferente y desde
hace algunos años es la variedad que mayor superficie ocupa en
la Denominación.
Garnacha
Se le reconoce un origen español y representa el 18% de la superficie
vitícola de la Denominación, con 9.150 hectáreas.
Es la variedad tinta que mayor superficie ocupa en el mundo con 330.000
hectáreas de las que 240.000 están en España. Es una variedad muy rústica, resistente a la sequía y también
bastante resistente a alguna de las plagas y enfermedades importantes
del viñedo como acariosis y oidio. El producto obtenido depende
mucho de las condiciones ambientales (integral térmica) y de cultivo
(producción). En zonas cálidas da el tipo de vino por el que más se le
conoce (alcohólico, poco ácido y con mucho cuerpo), pero
en zonas frescas da un producto muy interesante y equilibrado. Ha tenido
una gran presencia en los vinos riojanos durante la mayor parte del siglo
XX.
De color rojo granate brillante con notas violáceas. En nariz presenta
aromas varietales muy bien ensamblados, con notas de frutos rojos. En
boca es estructurado, redondo y equilibrado. Muy agradable de beber, complejo
y con muchos matices.